Presentación. PERIODO I.

1.1 Decisión en Tortosa.

 

El Rey se encuentra en Tortosa, procedente de Monzón, donde ha tenido lugar las Cortes Aragonesas y como escala previa para asistir en Valencia a las Cortes Valencianas.

 

Esa noche y después de asistir de luto a misa en  la iglesia de San Francisco por la pérdida de una dama de palacio, doña Francisca Manrique, hija del conde de Paredes.

 

 El Rey escribe desde el palacio real de Tortosa (Castillo de la Suda),  a su gobernador general en Flandes, Alejandro Farnesio, duque de Parma, la elaboración de un plan de ataque a Inglaterra.

 

El monarca ve que la única posibilidad de parar la sangría económica y militar llevada por los ingleses con los continuos ataques  a las propiedades españolas y el apoyo de los rebeldes de Holanda y Zelanda es en palabras del Rey: “Meterle la guerra en casa”.

 

Felipe II escribe una note en el margen del documento, donde se puede leer: “ Sin puerto no se puede hacer nada”.

Deciembre. Esta ñesta se hacia en una capilla de la dicha iglesia , dedicada al dicho apóstol.

 

 

1.2 Carta al Conde de Olivares. Embajador en Roma.

 

Días más tarde 2/1/1586. El Rey escribe al embajador español en Roma, conde de Olivares sobre la decisión de la Empresa de Inglaterra, dándole las instrucciones sobre lo que ha de comunicar al Papa Sixto V. Por fin el Papado obtiene lo tan ansiado.

 Las fuerzas del Rey católico ataque Inglaterra y pueda deponer de su trono a la Reina Isabel, volviendo el país al seno de la iglesia católica.

 

 

1.3 El Rey y marqués de Santa Cruz.

 

El 26/1. El Rey escribe al Marqués de Santa Cruz, para que junte y forme una Armada en Lisboa, para proteger las costas de Portugal, Galicia y Vizcaya del acoso de los corsarios. Nace así el germen de lo que mas adelante se llamará La Felicísima Armada que será enviada contra Inglaterra.

 

13/2/1586. El Marqués de Santa Cruz contesta, sugiriéndole tal como realizó tras la conquista definitiva de las Azores la Empresa de Inglaterra.

 

24/2/1586. Días mas tarde el secretario del rey, Juan de Idiáquez, le solicita en nombre del Rey una plan detallado de cómo acometería la empresa y le comunica que todo lo haga con sumo secreto.

 

 

 

1.4 Llegada del plan de Santa Cruz.

 

Finalmente el 22/3 Don Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz, con la ayuda del contador Bernabé de Pedroso, envía su proyecto de invasión a la corte. Su plan consiste en mandar una gran Armada formada por 150 naves gruesas, 40 urcas, 320 buques de 50 a 80 toneladas, 40 galeras, 6 galeazas, 40 fragatas y falúas y 200 barcazas. Llevando en su interior a unos 90.000 hombres y víveres para 8 meses.

 

Sin olvidar que una Armada de semejante dimensión, necesita contar con un puerto de apoyo en Holanda o Zelanda, donde  poder resguardarse del mal tiempo en una zona muy proclive a ello.

 

 

1.5 Llegada a la corte del plan de Farnesio, explicado por Piatta.

 

El 24/6/1586. Llega a la corte madrileña Juan Bautista Piatti, emisario de Alejandro Farnesio con el cometido secreto de entregar en mano del Rey el Plan de Ataque elaborado por el duque de Parma dos meses antes. Piatti se queda un tiempo en la corte para explicar más detalladamente el plan.

 

Este consiste en el desembarco de unos 30000 hombres, todos ellos pertenecientes al ejército de Farnesio que se embarcaría en los puertos de Gravelines, Dunquerque y Nieport. La travesía de cruzar el canal se haría por la noche y se estima una duración de 10 a 12 horas.

 

La flota de desembarco estaría formada por barcazas y pleitas escoltados por una flota de unos 20 navíos de guerra de poco calado.

La Armada que vendría desde España, estaría relegada a una función secundaria, ya que esta llegaría al Canal pocos días después del desembarco, pensada para contrarrestar la acción del enemigo.

 

Para no levantar sospechas la excusa que se dará para la formación del ejército que se reforzará en Flandes será la de poner cerco a la ciudad de Bergas op Zoon.  Mientras que para la formación de la Armada en Lisboa será con el fin de dirigirse a América.

 

 

Este plan tiene tres premisas básicas que deben darse para ser efectivo:

  1. Que se guarde el secreto de la operación.
  2. Que en Francia persista la inestabilidad política para anular la posibilidad de un ataque francés a la retaguardia española.
  3. Y que se llegue a un acuerdo con los estados generales. (Tener seguro lo de Flandes).

 

La fecha propuesta es octubre de 1586, una vez recolectada las cosechas, con el fin de disponer de alimentos. Si finalmente y debido a la premura de tiempo no fuera posible debería dilatarse un año, octubre de 1587.

 

 

 

1.6 Pasatiempo español, otros planes.

 

A la corte llegan propuestas de invasión de Inglaterra aunque en muchos casos desconocen por completo que la planificación está puesta ya en marca. Ejemplo de ello lo tenemos en la propuesta de Martín de Bertandona, que con fecha de 5 de agosto de 1586, propone realizar la conquista con 50 galeras desde Dunquerque, desaconsejando una gran Armada por costosa y problemática.

 

Bernardino de Escalante a finales de junio plantea levantar dos ejércitos en Flandes y España. El de España sería de uso 30000 hombres en una armada de 120 buques y desembarcará en un punto de Inglaterra, independiente al desembarco de una flotilla liguera de pleitas y charruas  donde se embarcará el ejército levantado en Flandes. Luego en tierra y a raíz de los acontecimientos se darían la mano. Tampoco descarta la posibilidad de atacar posteriormente Irlanda o avituallarse en ella.

 

29/11/1586. Juan del Águila escribe a Felipe II sobre lo conveniente de abordar la Empresa, pero previamente hay que ocupar puertos holandeses que puedan dar cobijo a la Armada que llegue desde España.

 

 

1.7 Organización Administrativa. Selección planes.

 

Todos estos planes son estudiados por los órganos principales de consulta del Reino que son el Consejo de Estado y el Consejo de Guerra, y más concretamente las Juntas de Noche y de Armadas, comisiones permanentes de ambas instituciones que, tras amplias deliberaciones son las encargadas de controlar todo lo referente a La Empresa de Inglaterra.

Los ministros principales,  Juan de Zúñiga y Juan de Idiáquez, son los encargados  de revisar las consultas y transmitir por escrito las respuestas del Rey.

 Tras los fallecimientos de varios de los consejeros que acompañaban en el séquito de Felipe II en  las Jornadas de Aragón, se nombraron sus sustitutos quedando configurado el Consejo de Estado por fray Diego de Cháves, el cardenal Granvela, conde de Barajas, el arzobispo de Toledo Gaspar de Quiroga, el conde de Chinchón y Mateo Vázquez que era secretario del Rey.

 

En los planes de los consejeros del Rey y que Felipe II respalda está la propuesta de que la Armada española haga un primer ataque de diversión a Irlanda, Farnesio se opone por darle tiempo a Inglaterra de levantar un ejército extranjero que le pudiera auxiliar.

Finalmente y tras un intercambio de pareceres, el Rey acepta el parecer de Parma.

 

 

Negociación:

30/3/1586. 1 Parma escribe al Rey de la buena voluntad por parte de la Reina de Inglaterra y su consejo para abrir un proceso de negociaciones de paz. La carta es recibida el 25 de mayo en la corte de Felipe II y  no es hasta el 18 de julio del mismo año cuando el Rey autoriza los contactos para la negociación, pero sin proponer nada, más bien para estudiar al enemigo (720).

 

Un mes antes 20/6/1586, 2 Alejandro Farnesio, autoriza sin saber aún la decisión del Rey de enviar a William Bodenham y Agustín Graffini a Inglaterra para tratar los términos preliminares de acuerdo con los consejeros de la Reina. Ese mismo día Parma escribe una carta dirigida a la Reina Isabel 3, donde le expone su intención verdadera de emprender un proceso de negociación y para ello le solicita opinión  sobre la forma de cómo debe llevarse las negociaciones de paz. En la carta escribe: “ que aunque yo no tenía orden alguna del Rey mi señor de tratar con ellos, ni en general ni en particular.”

 

 

Preparativos:

 

El ritmo de preparativos es pausado tanto en Lisboa como Flandes. Una administración lenta, con la tarea de obtener una cantidad ingente de recursos materiales como humanos, unidos al eterno problema de la falta de dinero hace que las preparativos acumulen mucho retraso.

 

En verano de 1586 en Lisboa se encuentra los galeones de Portugal de propiedad real comandados por el marqués de Santa Cruz y la escuadra de galeras a cargo de su hermano D. Alonso de Bazán. Las fuerzas navales son propiedad Real.

 

Entre los meses de mayo y agosto de 1586 se organiza en Pasajes la primera armada de Guipuzcoa al mando de Juan Martínez de Recalde. Zarpan hacia Lisboa 23/8/1586, llegando a primero de septiembre.

 

Esta Armada la forman 1100 hombres de marinería provenientes de la provincia de Guipúzcoa mientras que los soldados son principalmente captados en las provincias de Palencia, Burgos y Sahagún.

El alistamiento corresponde al capitán general de Guipúzcoa García de Arze. En las levas de la gente de la mar colaboran también Andrés de Eguino, Martín de Bertendona y Juan Alonso.

 

También en estos meses  se ha estado levantando en la cuatro villas cántabras la  Armada de pataches y zabras, al mando de Antonio Hurtado de Mendoza. El alistamiento ha recaído en el corregidor, Jerónimo de Santa Cruz.

Parten del puerto de Castro Urdiales el 25/8/1586, incorporándose a la armada de Recalde, que juntos harán la travesía hasta su llegada a Lisboa.

 

En Flandes durante este periodo se activan todos los resortes administrativos tanto en la gestión, movilización de las necesidades operativas y acopio de material. Se trasladan operarios desde Génova y  puertos alemanes como Hamburgo.

Se aprestan toda clase de embarcaciones, sin tener nada en cuenta sus condiciones marineras, sino simplemente capacidad de transporte.

Todo  muy precipitado, aunque contase con la ventaja de la sorpresa al mantener el Secreto, poco estaba listo para cruzar el canal. Se prevén como puertos de salida Dunquerque, Nieuport y Gravelines.

 

Llegado octubre de 1586, fecha prevista para ejecutar la Jornada de Inglaterra, muy poco hay preparado originando que se posponga la Empresa de Inglaterra para el año siguiente.

Este mismo mes se paralizan las negociaciones de paz.

Mientras tanto Farnesio se vuelca en cerrar las campañas terrestres abiertas.

 

 

Notas:

Periodo I.

 

1 (BMO 568)

2 (BMO 695,696)

3 (BMO 694)