PERÍODO II. AÑO 1587

 

2.1       Espionaje.

 

Enero de 1587. Caen en poder del duque de Parma las plazas de Castillo de Vao, la villa Deventer y el fuerte de Zutphen, las últimas dos plazas entregadas por las tropas de la reina Isabel, mandadas por el coronel católico irlandés Sir William Stanley y el capitán Roland Yorke, respectivamente, que se pasan al servicio del rey de España,

 

Sin conocimiento previo del Rey Felipe y 21 días después de la toma de Deventer, Farnesio escribe a la Reina una carta para abrir de nuevo las negociaciones, entiende que es un buen momento para tomar la iniciativa.

 

Ese mismo día 18/2/1587 la Reina de Escocia María Estuardo es decapitada en el castillo de Fotheringay. Tras un juicio con muy pocas garantías legales fue sentenciada a muerte con la acusación de estar detrás de la conspiración de Babington que trataba de atentar contra la vida de la Reina Isabel.

 

Aunque al parecer  no fue más que una trama urdida por los servicios secretos de la Reina, cuyo responsable era Sir Francis Walsingham, utilizando a unos de sus agentes, el sacerdote Gilbert Gifford, con objeto de persuadir al joven católico Anthony Babington de escribir cartas comprometedoras a la Reina María, de su intención de atentar contra la Reina Isabel para liberarla del cautiverio impuesta por esta.

 

María Estuardo, mantenía  muy buena relación con el embajador de España en Francia, Bernardino de Mendoza,  destinatario de la última carta escrita por ella. 23/11/1586

Mendoza era un hombre clave en la política española tanto en Francia como en Inglaterra donde había sido embajador durante cuatro años, hasta que fue expulsado en el año 1584. La embajada española estaba vacante desde entonces. Para paliar esta falta Bernardino de Mendoza había tejido una red de inteligencia, cuyo máximo responsable era el.  

 

La red de espías  tejida por Bernardino de Mendoza se había percatado de movimientos y organización de una flota en Plymouth para atacar los preparativos españoles e interceptar la Flota de América.

 

Dicha red disponía de espías en los principales puertos del sur de Inglaterra, en especial Plymouth, estaba formada principalmente por católicos ingleses muy descontentos con la persecución religiosa de la Reina Isabel y con idea de sustituirla por su prima María Estuardo.  Estos a su vez eran coordinados principalmente por espías portugueses muy próximos al pretendiente portugués al trono Don Antonio, alguno de ellos se habían infiltrado como consejeros, como Miguel Váez “Aurelio”, Manuel de Andrada, este operando desde Roan (Francia), Antonio de Escobar “Sansón” y Antonio de Vega “David”,  este último, operaba desde Londres y era el agente más eficaz que tenía el embajador Mendoza en Inglaterra.

 

Por el bando inglés, sus espía,  se encontraban controlando los puertos principales españoles como Málaga, Sevilla, Cádiz , teniendo el epicentro en Portugal, siendo Lisboa el centro del espionaje inglés, la mayoría haciéndose pasar por comerciantes

Lo que desconoce Felipe II, es que una copia del secreto y meticuloso plan de invasión de Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz, se encuentra en la corte inglesa a los pocos días de conocer el contenido del plan el mismo Rey. Inglaterra ha infiltrado en el servicio de la casa del marqués un espía de origen flamenco.

 

Desde principio de abril Mendoza va informando al Rey del curso de los preparativos y las intenciones. No es hasta 19/4 cuando Mendoza escribe a Felipe II sobre las verdaderas intenciones de la expedición de Drake. Su fuente en clave es “Julio”, al que llama nuevo amigo, se trata de Sir Edward Stafford, embajador de Inglaterra en París, cuñado del Lord Almirante Howard y nuevo informante a sueldo de Bernardino. La información del embajador provenía de Walsyngham en carta con fecha 12 de abril. En ella se informa que el destino de Drake es Cádiz. 1

Estos avisos llegan a la corte española el 30 de abril. Un día antes Drake llega a Cádiz y se interna por su bahía.

 

A principios de abril Bernardino de Escalante le plantea al Rey la idea de realizar incursiones ligeras a puertos ingleses de una pequeña armada  formada por zabras, pinazas y galeras con el objeto de hacer daño a los grandes buques de guerra que estuvieran en puerto. Sería copiar la táctica inglesa de realizar ataques relámpago en origen, aprovechando el factor sorpresa y la rapidez de maniobra de estos buques que procederían principalmente de las cuatro villas. Antes debería funcionar el servicio de información y avisar de que en esos puertos estuviesen resguardados los buques de la Reina.

 

Un mes mas tarde la Armada de Drake seguirá la misma táctica en la bahía de Cádiz con un gran éxito.

 

 

2.2 Ataque de Drake a Cádiz.

 

El día 12/4 zarpa rumbo a Cádiz  una flota al mando de Francis Drake para “chamuscar las barbas del Rey Felipe”.

Ese mismo día llega a Londres Andrea de Loo, encargado de las negociaciones de paz con España, portador de una carta conciliadora del Duque de Parma. 2

 

Esto origina a última hora que la Reina ordene a Drake que se abstenga de realizar acciones en aguas interiores del Reino de España y solo ejerce el corso con los navíos de la Flota de Indias que regresan cargadas de oro y plata. Pero finalmente ese aviso cuando llega a Plymouth, Drake ya ha zarpado y el patache que se habilita para poder  comunicarle la noticia no consigue alcanzarlo.

 

El ataque de Drake coge totalmente por sorpresa en Cádiz,  que está muy mal defendida aunque se encuentran en su bahía 10 galeras de Pedro de Acuña que logran que las pérdidas no sean aún mayores.

 

Muchas naves consiguen escapar hacia El Puerto de Santa María y Puerto Real. Otras se han refugiado en Cádiz y fondean detrás de las galeras de Acuña con la intención de proteger a la ciudad de cualquier tentativa de desembarco en aquella zona.

La sorpresa es total en la ciudadanía gaditana, rápidamente el corregidor Juan del la Vega se pone al mando y con los hombres útiles los despliega para la defensa de la ciudad. Por la noche Pedro de Acuña envía una galeota al Pto de Santa María para informar al duque de Medina Sidonia de los acontecimientos.

 

Los ingleses empiezan a saquear, destruir y quemar numerosos barcos que han podido apresar. Esa misma noche intentan tomar el Puente Zuazo y con ello aislar Cádiz e impedir la entrada de refuerzos a la ciudad, pero gracias a dos galeras de Acuña que se encontraban rezagadas próximas a Santi Petri impiden la toma. Por la noche 30 caballeros de Chiclana entran en la Puerta del Muro dando la noticia de que el Puente Zuazo está asegurado. Pronto empezarán a llegar refuerzos de toda la provincia y Sevilla. A las 15 h del día 30 se ha concentrado 6000 hombres, la ciudad está fuera de peligro. De la defensa se hace cargo el duque de Medina Sidonia, que ha llegado a Cádiz procedente de Sanlúcar de Barrameda.

 

El día 1 de mayo sobre las 4 de la mañana la Flota inglesa con gran pericia sale de la Bahía, dejando tras de sí  22 buques quemados o hundidos y 4 presas.

 

La población gaditana critica la mala gestión en la crisis de Medina Sidonia, esos comentarios son parados por Felipe II ordenando, que cesen las críticas de la ciudad de Cádiz a Medina Sidonia y que se respete su autoridad.

 

 

Drake se encuentra en el golfo de San Vicente, atacando El Algarve. Tras dos ataques rechazados por los portugueses en Lagos y Sagres, obtiene el saqueo en esta última.

 

Tras discrepancias con William Borough, vicealmirante de la flota que ve  innecesarios esos ataques al entender que se aleja de la tarea de bloqueo en el cabo de San Vicente para obstaculizar el refuerzo de la armada española. El día 12/5, Drake le releva del cargo y ordena arrestarlo sin salir de su camarote. El 5/6 con la tripulación amotinada a favor de su jefe, el Golden Lion emprende camino de vuelta a Plymouth donde llegará a mediados de mes. Borough envía una carta justificando su actuación al Lord Almirante.

 

Drake se dirige a Lisboa siguiéndolo muy de cerca las galeras de Alonso de Bazán. Al ver la imposibilidad de atacar Lisboa, por lo bien defendida que está la ciudad, vuelve de nuevo a Sagres.

 

El 31 de mayo, Drake y ocho buques más dejan su buena ubicación estratégica en el cabo de San Vicente, poniendo rumbo a Las Azores, con la intención de interceptar la flota española que viene de América con el tesoro. Los restantes 19 buques se quedan dispersos en la costa sur portuguesa siguiendo con el bloqueo hasta principio de julio, donde abandona la zona para reunirse con Drake en Las Azores.

 

Los hombres de Drake desembarcan y queman parte de  las islas del Cuervo y Flores. El 25 de junio parte rumbo a Inglaterra entrando en Plymouth el 6/7 con la carraca portuguesa San Felipe como presa, esta navegaba en solitario cargada de especias de las Indias Orientales.

 

Drake ha fracasado en su objetivo de interceptar la flota e impedido el refuerzo de la armada, pero si ha conseguido chamuscar las barbas del Rey Felipe.

 

El hecho duele mucho en la corte no tanto por el gran daño al quemar tantas naves, sino por  la vergüenza que de ello da.

 

Cádiz se encontraba muy indefensa apenas sin artillería. Como medida el rey ordena realizar estudios del estado de las fortificaciones.  

 

Preocupan en sobremanera las plazas fronterizas y de manera especial Gibraltar, base de la escuadra de galeras de España. El Consejo de Guerra aconseja al Rey la necesidad de continuar las fortificaciones de la plaza de Gibraltar hasta finalizarla. Las justificaciones son proféticas. 3

 

“Como otras veces se a representado a Vuestra Majestad, la ciudad de Gibraltar es la plaza más importante que hay en toda la costa de España, así por la vecindad que hay con Berbería como por la facilidad con que se puede sustentar y hacer inexpugnable. Ha comenzado a fortificar, como Vuestra Majestad sabe, pero si no se acaba, antes podría ser daño que de provecho lo fabricado; y a trueque de perder un cuidado tan grande como el que forzosamente ha de dar tener aquella puerta abierta, se debería quitar del comer lo que para cerrarla fuese menester, pues por mucho que se gaste en ello no será tanto cuanto se gastaría en recuperarla, si, los que Dios no quiera, se perdiese.”

 

Esta carta esta fechada el 6 de mayo de 1587.

 

 

2.3 Críticas por la lenta administración.

 

Se critica la lenta administración central, el Rey observa que el aviso que Mendosa había enviado alertando que era la ciudad de Cádiz el destino de la expedición de Drake ni tan siquiera aparecía en el resumen de avisos importantes realizado por la Secretaría ese día. 4

 

 

Por otro lado 17/5 el secretario de guerra para temas de tierra, Andrés de Prada escribe al secretario Juan de Idiáquez,  sugiriéndole que se modificara el mecanismos de consultas y respuestas del Rey con el fin de agilizarlas y “no gastar mucho tiempo en consultar y su majestad en responder”, propone dar cada día cuenta de las propuestas. Pero ello implicaría evitar las intermediaciones de sus ministros principales, Juan de Idiáquez y Cristóbal de Moura que había sustituido a Juan de Zúñiga por muerte de este el 17/11/1586.  Juan de Idiáquez no estaba dispuesto a perder poder y tales surgencias no fueron tomadas en consideración. 5

 

 

De manera mas directa y sin ambages el general Antonio de Guevara escribe al secretario de guerra para temas de mar, Andrés de Alva, lo siguiente: “Úsase aquí tanto despachar correos y escribir que no se como queda tiempo para otra cosa.” 6 El Rey reprime esas críticas y le dirige una fuerte reprimenda  acompañada de la exigencia de justificación de los gastos de su flota. 7 Le realizan una inspección de hacienda, donde se concluye que le sobran 112000 ducados y no como aseguraba Antonio de Guevara que le faltaba 93000.

 

 

Aunque ahora lo que preocupa en la Corte es asegurar la llegada de la flota del Tesoro que se espera ansiosamente para poder proseguir con la Empresa, por la falta imperiosa de caudales.

 

Para ello se le ordena a Santa Cruz aprestar una armada de 30 barcos que saldrán en busca de Drake y guardar las flotas de Indias a su regreso a España.

Partirá cuando lleguen la flota de Santa Gadea fondeada en Cádiz y los 2200 hombres que el Duque Medina Sidonia ha ordenado que se encaminen para reforzar Lisboa.

 

 

2.4 Estado de la flota en Lisboa.

 

El marqués de Santa Cruz sale de Lisboa 15/7 cuando Drake lleva 8 días en Plymouth y aún no ha llegado la flota que partió de Cádiz cuatro días antes y que se ha encontrado con  malos vientos.

 

Por fin el 4/8 entran en Lisboa La Flota a cargo del adelantado mayor de Castilla, conde de Santa Gadea está Armada está compuesta por 15 naves de Indias, 6 naves de Sicilia, 4 galeazas, 2 naves de Nápoles, 13 zabras y pataches de Esteban de Ochoa, 30 urcas de Juan Gómez de Medina y 12 galeras de España, en total 80 naves con 3000 marineros, 6300 soldados y 1200 remeros. 8

 

8/8/1587 El conde de Santa Gadea parte de regreso a Cádiz con sus galeras y se designa   a Alonso Martínez de Leiva como encargado de la Armada en Lisboa hasta la espera del regreso del marqués de Santa Cruz.

 

 

2.5 Formación y nuevos movimientos de las Armadas españolas.

 

Así pues, en agosto de 1588, a la Armada en Lisboa, se le han sumado las siguientes escuadras:

 

2.5.1 Escuadra de Sicilia.

 

Salen de Palermo a principios de abril. Se retrasa la navegación por culpa del mal tiempo, llegando el 20 de abril a Mahón y el 3 de mayo fondeadas en Alcudia. El 6 de mayo entra en Cartagena, para hacer aguada y embarcar 2500 quintales de pólvora para arcabuces. Salen de Cartagena el 16 de mayo, llegando a Gibraltar el día 20. Se desembarca el tercio de Pimentel y  24 piezas de artillería, para las 15 naves de la Armada de Andalucía.

 

Una vez comprobado que el paso de la Armada de Gibraltar a Cádiz estaba despejado de naves inglesas, Felipe II ordena el 3 de junio proseguir viaje hacia Cádiz.

Sobre el 8 de junio salen de Gibraltar para llegar a Cádiz  el día 15.

 

El 21 de junio Alonso Martínez de Leiva informa al monarca acerca del estado general de la agrupación recién llegada. 9

 

Diego Pimentel, que ha llegado a Gibraltar hacia el  26 de mayo con las naves de Sicilia, le advierte acerca de la decisión adoptada y le ordena seguir las instrucciones del Duque de Medina Sidonia para llevar su tercio de la infantería de Sicilia a pie  hasta Lisboa, evitando que se deshaga la infantería en el camino.

 

2.5.2 Escuadra de Nápoles.

 

El mando de las 4 galeazas y las dos naves recaen en Juan de Acuña, y las 10 compañías de infantería de Alonso de Luzón.

 

Parten de Nápoles el 6 de mayo y tras tocar en cabo Pulla (Cerdeña). Se dividen en dos grupos;  las cuatro galeazas fondean en Ibiza, saliendo el 23 de mayo para Cartagena llegando el 29.

El otro grupo formado por las dos naves pasan de largo de las Baleares, navegando por fuera de Formentera y llegando a Cartagena el 20 de mayo.

 

El 10 de junio las galeazas y naves salen de Cartagena para trasladarse a Cádiz. Entrando el 23 de junio en Gibraltar con la presa de un navío inglés, La Liebre. Por fin el 9 de julio entran en Cádiz.

 

2.5.3 Armada de Andalucía:

 

14/4/1587, El rey aprueba el acuerdo que ha llegado Medina sidonia y Antonio Guevara de que este año 1587 no vaya la Flota a Las Indias y ordena incrementar la armada de Lisboa con parte de las naves que estaban preparadas para la flota de Indias.

 

Medina Sidonia selecciona las mejores 15 naves y procede a su embargo. Nace así la semilla de lo que será La Armada de Andalucía.  

 

Simultáneamente comienza la selección de las urcas más adecuadas para el transporte de bastimentos a Lisboa.

 

El rey envía  a Alonso Martínez de Leiva para que colabore con las autoridades en la preparación de la Armada de Andalucía.

 

 

Se realizan levas por todo Andalucía durante 1587. Se han reclutado más de 5000 hombres. La parte principal, alrededor de 2500 hombres se destinan a las 15 naves embargadas de la flota de Nueva España y las urcas de carga. Esta infantería es encuadrada en el tercio de Agustín de Mexía, es concentrada en Sanlúcar de Barrameda y embarcada en las naves.

Otros 1500 hombres son enviados a Mértola y desde allí a Lisboa por el duque de Medina Sidonia y se embarcarán en la Armada del marqués de Santa Cruz, que sale para Las Azores para asegurar la flota del tesoro.

1000 hombres se destinan a las galeras de España de Santa Gadea y 300 para ampliar la guarnición de Cádiz.

 

 

 

2.6 Expedición de Santa Cruz. 

 

La Armada de Santa Cruz: 10 Formada por 37 navíos, de los cuales 22 son galeones y 15 pataches y zabras. Con 2800 marineros y 5000 soldados, se encuentra el 19 de agosto en la isla Azores y allí espera la llegada de las flotas americanas, después de buscar a Drake.

 Por fin el 26 de agosto se produce el abrazo. La flota de América está asegurada y con ello los más de 12 millones de ducados que transporta, necesarios para acometer los cuantiosos gastos de La Empresa.

En el regreso de la Armada de Santa Cruz se topa con dos fuertes temporales que provoca la tardanza en su regreso a Lisboa, realizada el 4 de octubre, con la Armada muy maltrecha. Una semana mas tarde regresará la Escuadra de Recalde en iguales condiciones, esta flota se había mantenido a la espera por si algunos de los barcos  portugueses cargados de mercancías de la ruta de las Indias Orientales hacían escala en Las Azores antes de su llegada a Lisboa.

 

 

2.7 Críticas y choque sobre el estado de la Armada a cargo de Leiva.

 

Durante la ausencia de Santa Cruz en la operación ya descrita. El Rey designa a Leiva como  responsable de la Armada que se está formando en Lisboa. Este elabora un informe junto a Luis César, proveedor general de la Corona en Portugal y Jorge Manrique, veedor general, 11 sobre el estado de la flota a su cargo que será transmitido a Santa Cruz a su regreso, en el se dice que salvo parte de las urcas que necesitan carena y trabajo de calafatería en la cubierta, el estado general de lo demás es bueno.

 

El Rey conocedor del informe de Leiva piensa que la Gran Armada está casi a punto, a excepción de la flota que ha llegado mal trecha de Las Azores. Felipe II apremia a Álvaro de Bazán de que salga inmediatamente rumbo al Canal de La Mancha y comience la ejecución de su tan ansiada Empresa de Inglaterra.

 

El marqués no está de acuerdo una vez inspeccionado los buques que no participaron en la Jornada de Las Azores y junto al archiduque Alberto, gobernador de Portugal ordenan a los técnicos Alonso de Leiva 12, Martínez de Recalde 13, Diego de Maldonado y Luis César 14, la realización de nuevas inspecciones independientes las unas de las otras.

 

De todos estos informes la secretaria elabora los resúmenes para el Rey 15.

En ellos se dejan claro que la Armada no está disponible para partir  a diferencia de lo que se desprendía del primer  informe de Leiva del 7/10. Dos semanas después los diferentes informes avalan la opinión del marqués, incluido el nuevo informe de Leiva, sobre el mal estado de las urcas y de sus vituallas, aconsejando que se descarguen y se reparen muchas de ellas.

 

 

Escuadra de Guipuzcoa.

 

Mientras la Armada sigue tomando forma. A mediados de septiembre parte de Pasajes,  la escuadra de Guipúzcoa,  al mando del general Miguel de Oquendo. Fondeando en Lisboa el 29/10 con falta de bastimentos, de artillería, con la gente destrozada y con gran necesidad de anclas y nuevos mástiles.

 

El Rey obligado por la necesidad de incrementar la Armada concentrada en Lisboa, ordena levantar a finales de enero de 1587 una nueva armada en Guipúzcoa, para ello embarga 6 naos y 3 pataches. Es la segunda armada que se forma en la provincia en menos de un año. Se designan a García de Arze, capitán general de Guipúzcoa y al doctor Mandojana,  corregidor de la provincia el apresto de la armada en el puerto de Pasajes.

 

 

 

2.8 Armada de Lisboa, formación 1587.

 

 

Ya nos encontramos en octubre 1587, fecha prevista para el inicio de la jornada, aunque las escuadras previstas para ejecutar la operación están todas fondeadas en Lisboa sin ninguna pérdida indicativa, a excepción de las realizadas por Drake en su incursión en la bahía de Cádiz, que fueron rápidamente reemplazadas y originó una aceleración de los preparativos. La realidad es que la Gran Armada de Lisboa no está preparada para salir a la mar con garantía de éxito.

 

Las causas de tal retraso son diversas y no todas achacables a Santa Cruz.

La administración de Felipe II y la toma de decisiones en este son lentas.  

 

Cargos tan importantes como el proveedor general de mar, encargado de la conservación y distribución de los alimentos y municiones de la Armada a finales de junio de 1587 no ha sido designado por el Rey a pesar de las continuas peticiones del Consejo, del Marqués y de Martínez de Recalde.

 

Aunque los levantamientos de tropa de infantería se suceden por toda España, con relativo éxito, mayor problema se presenta en el reclutamiento de marinería, ni tan siquiera los llegados con la Armada de Santa Gadea que incluía levas de marinería realizadas por el norte y Cataluña unidos a las realizadas en Andalucía se puede conseguir un número suficiente de lo requerido por la Armada.

 

La artillería es insuficiente, desde que Juan Vela Acuña  redactase el 7/3/1587 su primer informe donde se indicaba el mal estado y poca organización en materia de artillería. A continuación se tomaron unas primeras decisiones, creando fundiciones y nombrando a Acuña responsable de la Artillería. Debido a la tardanza de las medidas,  el margen de tiempo es insuficiente para obtener los frutos deseados.

 

Los materiales para aprestar los barcos, como madera de roble rojo proveniente del norte de Eurosa, La liga Hanseática, pese al bloqueo impuesto por la Reina Isabel en el canal, las urcas han sabido esquivarlo, muchas de ellas tomando el camino de circunnavegar las islas británicas.   

 

Otros de los grandes problemas es la obtención de los bastimentos.

 

Pero sin duda, el mayor de todos los problemas es la falta de dinero, se deben meses de pagas a la tropa y a los proveedores.

 

 

2.9  Armada de Flandes. Año 1587.    

 

Mientras  los preparativos en Flandes, del verano de 1587 al verano 1588 se aceleran realizándose un importante trabajo logístico de armas y mercancías almacenadas principalmente en Dunquerque y Nieuport. El acopio de barcos se realiza a través de embargos de buques mercantes y la construcción de naves principalmente en Amberes y Dunquerque.

 

En cuanto a la marinería existen muchos problemas que se resumen en la falta de pilotos y gente entendida en temas del mar. Problema en la procedencia de los pilotos y marineros y dudas en la lealtad de estos ya que en su mayoría son de origen flamenco.

 

Disponibilidad de medios durante 1587.

 

Los preparativos se concentra en dos puertos principales, Amberes donde están 28 navíos de guerra y la base de la flota de desembarco.

Dunquerque donde se encuentran los barcos de tránsito y desembarco.

 

(Nudo importante). En agosto de 1587, un hecho importante tendrá lugar, se toma La Esclusa a los ingleses que era defendida en apoyo de los rebeldes.

Felipe II sobrevalora la importancia estratégica de este puerto, entrando a formar parte de todos los planes de despliegue naval en la zona.

 

 

Notas

Periodo II.

 

1.(BMO 1544)

2 (BMO Nota 3-7. Cartas (BMO 1455, 1518)).

3 (BMO Nota 130 cap v carta 1639, de 6/5/1587).

4 (BMO Nota 10 Cap 5 Vol III, 1512).

5 (BMO Nota 133 Poder político y ejercicio jurisdiccional).

6 (BMO 2046).

7 (BMO 2073-2076)

8 (BMO 2379).

9 (BMO Nota 99)

10 (BMO Nota 57 cap vii), (BMO 2393)

11 (BMO 3024)

12 (BMO 3177)

13 (BMO 3148-3151)

14 (BMO 3176)

15 (BMO 3199-3202)