PERÍODO V.     SALIDA LISBOA LLEGADA A LA CORUÑA.

 

 

 

5.1       Navegación hasta las cercanías de La Coruña.

 

 

El 9-10/6 Medina Sidonia envía las cuatro galeras de Medrano con orden de esperarle en la obra de Mugía.

 

12/6 Medrano apresa dos barcos mercantes artillados ingleses y los conduce a Bayona.

 

A partir del 13/6 hay escasez de bastimentos, sobre todo carne, pescado y agua.

 

Medina Sidonia llega sobre 14/6 a Mugía a recoger las galeras, pero no las encuentran. Pero prosiguen la marcha hacia el Canal.

 

14/6. Fallece en la nao Ntra Señora del Pilar de Zaragoza, Antonio Hurtado de Mendoza. El 27/6 MS nombra al capitán Agustín de Ojeda su sustituto.

 

15/6. La flota fondean en las Islas Sisargas, esperando que lleguen los barcos de provisiones que se están aprestando en La Coruña.

Poco después entra viento del N, el parecer de los pilotos es entrar en La Coruña o Ferrol, pero Medina Sidonia no quiso por no deshacer la Armada.

 

17/6. Se reincorpora las galeras y son destinadas a La Coruña para ayudar a la carga de bastimentos.

 

18/6. El Duque tras Consejo de Guerra decide entrar en La Coruña al agudizarse el mal tiempo. Entre los Consejeros Gonzalo de Eraso se opone argumentando la dispersión de los navíos ante la imposibilidad de comunicar sus intenciones, había que añadirle que existía una orden previa de obligado cumplimento dada a la salida de Lisboa que decía: “… puesto pena de la vida al que tomare puerto en España”.

 

19/6. Entro en La Coruña acompañado con solo 32 naves, el resto se quedaron corriendo el temporal en la mar.

 

En los días siguientes muchos de los buques entraron a los puertos de La Coruña, Ribadeo, Mugía, Vivero, Gijón y Santander.

 

Recalde que por enfermedad no estuvo presente en el Consejo donde se decidió la entrada a puerto. Ya en tierra escribe al Rey 1, con la opinión de que no se debería haber entrado a puerto.

 

La mayoría de las urcas y de la escuadra de Levante desinformadas de la orden del Duque prosiguieron la marcha hacia el Canal y allí en las islas Scilly, lugar acordado antes de partir como de espera en el caso de pérdida con la flota principal, fondeando a la espera del resto de la flota.

 

Medina Sidonia decide despachar dos pataches en busca de los barcos que no han regresado.

 

 

El día 24/6, Medina Sidonia está hundido al ver como el temporal se recrudece, parte de la Armada perdida, con sentimiento de culpa, por lo poco que entiende de las cosas de mar. Escribe sendas cartas a los secretarios Martín de Idiáquez  2 y Juan de Idiáquez  3, en esta última escribe: “Temo mucho los sucesos y más mis pecados, y que en persona tan nueva se haya puesto en balanza todo lo que es hoy el mundo, que con estos ojos miro esta jornada, la cual Nuestro señor encamine como puede”.

 

Escribe al Rey ese mismo día proponiendo la cancelación de la Jornada 4. El duque utiliza todos los argumentos que se le ocurre, circunstancias meteorológicas, estratégicas, señales divinas, la falta de alrededor de 30 naves, deficiencias de los bastimentos que no tendrá ni para dos meses.

Tampoco duda en alegar en contra de sus oficiales a los que considera pocos preparados y dice de ellos:  “  y la gente no tan plática como convendría, ni los oficiales, que por lo que es mi conciencia digo a Vuestra Majestad que veo poco o casi ninguno que entienda y sepa cumplir con las obligaciones de sus oficios; y esto helo experimentado y advertido con todo cuidado. Y así entienda vuestra Majestad que esto está muy flaco, y no engañe nadie a Vuestra Majestad con decirle otra cosa”.

 

El Rey conocedor en todo momento del poco entusiasmo mostrado por el duque desde que fue asignado capitán general, lo atribuye al celo profesional del duque las quejas que le transmite. De esta manera Felipe II se autoconvence de que su decisión al nombrarlo fue la correcta.

 

Además al Rey le llegan críticas del proceder de Medina Sidonia, por parte de Recalde pero sobre todo de Pedro de Valdés, que en carta del 15/7  5 escribe que se siente agraviado y menospreciado por el duque desde que se opuso con su voto a la formación de batalla de la Armada.

También le achaca su pobre parecer en temas de mar a las pérdidas de las naves que aún no han regresado a España.

 

 

El 27/6 en el galeón San Martín se convoca una Junta de mandos, donde están presentes además del duque, los generales de escuadras, Recalde, Diego Flores de Valdés, Pedro de Valdés, Oquendo, Moncada y Bertendona, el maestre de campo Bobadilla, el veedor general Jorge Manrique y los capitanes Juan de Velasco y Gaspar de Hermosilla. Tiene lugar una votación sobre la conveniencia de reemprender la jornada con la armada que está en La Coruña y otros puertos gallegos sin esperar los navíos que faltan, 28 unidades y 6000 hombres, para dar cuenta al rey, todos están de acuerdo en el parecer general de esperar,  tal como pasó en Lisboa tuvo el voto en contra de Pedro de Valdés que opina que debe emprenderse lo antes posible la jornada con los buques fondeados en La Coruña, Vivero, Ribadeo y Gijón, pues a su juicio, tal como indica los últimos avisos la flota inglesa se encuentra dividida en dos o tres agrupaciones repartidas por el canal. Cree oportuno actuar antes del que enemigo tenga noticia de la dispersión de la Armada.

 

También se realiza la consulta sobre la autonomía de los alimentos que tiene la Armada. Jorge Manrique estima una duración de unos 80 días y confirma el mal estado de muchos de los bastimentos embarcados. Recalde acusa en carta al secretario Martín de Idiáquez a Median Sidonia de intentar falsear el acta de la reunión, al intentar quitar la mitad del acta, colocar en primer lugar el parecer de Jorge Manrique con el  fin de exagerar las deficiencias de los bastimentos, cuando la realidad está en cerca de 120 días. Critica la falta de resolución del duque en muchos de los temas.

 

Este consejo sirvió principalmente para agudizar el enfrentamiento entre Medina Sidonia y Pedro de Valdés. Ambos escriben al Rey criticando al otro. Mientras Medina Sidonia le recuerda el ímpetu y la falta de prudencia de Valdés 6 años antes en la jornada de la conquista de Las Azores. Valdés le cuenta al Rey que ha recibido palabras por parte de Medina “de las que está bien lastimado”. 6

 

 

 

El duque despacha una pinaza al mando del alférez Esquivel el día 27/6, con el fin de que vaya en busca de los barcos que aún no han regresado y que se esperan que estén en la entrada del Canal aguardando al resto de la Flota siguiendo las instrucciones generales dadas en Lisboa, en el caso de perder enlace con la flota principal.

 

 

El día 5/7 regresa Esquivel con la buena nueva de haber localizado y comunicado la orden del duque de regresar a La Coruña. Relación de su viaje 7.  Esquivel llegó hasta el cabo Lizard y la bahía de San Miguel.

 

Tras el temporal, los buques que siguieron la derrota prevista al Canal, se hicieron dos grupos independientes sin contacto los unos con los otros, por un lado el grupo de Gómez de Medina (la capitana de las urcas, La Trinidad Valencera, San Francisco de Florencia, Falcon Blanco mediano, la urca Santiago (la de las mujeres), la nao de domingo Hernando), y por otro lado el grupo de su almirante, Juan de Villaviciosa (San Salvador, San Pedro el menor, La Casa de Paz grande, El Gato, Paloma Blanca, La Barca de Hamburgo, Santa Bárbara, Ciervo Volante, Perro Marino, San Andrés, Sansón), entraron el 6/7 a La Coruña  . Esquivel contacta con el grupo de Gómez de Medina y le comunica la orden de regresar.

 

 El grupo de Villaviciosa decide volver a La Coruña al comprobar durante varios días que no hay ningún buque más de la Armada. 8

 

1/7 Llegan noticias directas al almirante Howard de la llegada de buques de la Armada al Canal. Tras varar en Cornwall un bajel inglés tras huir de un cañoneo con Gómez de Medina.

 

El marqués de Cerralbo es el encargado de coordinar la obtención de los bastimentos en La Coruña. Felipe II solicita a los generales de la Armada, a Jorge Manrique y Bernabé de Pedroso para que colaboren en el pronto despacho de la Armada.

 

 

6/7 Bernabé de Pedroso informa al Rey que todos los bastimentos reunidos por el marqués de Cerralbo en La Coruña están embarcados. En relación al agua las pipas se han rehecho y es agua de buena calidad.

 

Los enfermos son bien atendidos en el hospital de campaña que se ha levantado en La Coruña, gracias a la colaboración del arzobispo de Santiago Juan de San Clemente y Torquemada.

 

Llegan a La Coruña 700 hombres reclutados en Galicia, por los condes de Lemos, de Monterrey y de Altamira, aunque embarcan en La Armada son licenciados inmediatamente por el duque, pues le da mucho pesar por el mal estado que venían y no considerarlos aptos para el servicio. Embarcan dos compañías de la guarnición de La Coruña.

 

 

Es de admirar en opinión de muchos como Recalde o Babadilla, la gran capacidad de trabajo y de organización que demuestra el duque que está en todo y apenas descansa.

 

Aunque las cartas que envía el Rey a Sidonia son en líneas generales de elogio por las actuaciones del duque, buscando la mejora del ánimo de este.

Las noticias que le llegan por otras vías, crean muchas dudas que provoca la solicitud del Rey al Consejo de Guerra de seleccionar una persona adecuada para desplazarse a La Coruña y hacer una auditoría de La Armada con vistas a su salida inmediata. La persona elegida por el Consejo es su secretario en asuntos de mar Andrés de Alva.

 

 

El duque sobre el 28 de junio decide pasar a Diego Flores de Valdés a su galeón para que le asesore en cuestiones de mar. (Nota 115 cap 4).

6/7 Medina Sidonia escribe a Juan Idiáquez que …, he ordenado a Diego Flores se pase a ella (San Marín) y a Gregorio de la Alas se pase a la capitana de los galeones de Castilla” 9

El día 6/7 el Consejo de guerra, conocedor de esta decisión, intentando paliar las consecuencias, propone al Rey que también embarque junto al duque a Miguel de Oquendo 10. Finalmente el Rey acepta la designación del duque y no accede a esta petición del Consejo, argumentando no descabezar más los mandos de escuadras 11. Decisión que lamentaría después el Rey. 7/7.

Para los temas de la guerra, en palabras del monarca “… lleve cabe sí en el mismo galeón a don Francisco de Bobadilla”.

 

 

El 17 de julio entra en La Coruña, el secretario Andrés de Alva como superintendente de los bastimentos de la Armada, tiene la misión de acelerar los preparativos, supervisar el aprovisionamiento y averiguar la corrupción habida

en estos. 12

 

Esta tarea es perfectamente realizada por Andrés de Prada dos días después de su llegada, 19/7, tras las inspecciones realizadas en compañía del duque, entiende que todo está correcto y listo para partir, felicita al duque y al marqués de Cerralbo por sus diligencias. Entiende que la Armada está aún mas fuerte que en Lisboa y escribe incluso “que no hay nada que agradecer a quién con esta Armada alcanzare la victoria”. Escribe que la Armada tiene bastimentos para cuatro meses de pan y vino y de otros víveres dos meses. Finalmente da el visto bueno para la partida de la Armada cuando el tiempo acompañe.

 

El 19/7 tiene lugar un nuevo Consejo de generales y mandos de la Armada, donde está también presente Andrés de Álva, donde se modifica la formación de la Armada para el combate, adaptándose un modelo muy parecido al propuesto por Pedro de Valdés en Lisboa.

 

 

El 19/7 (5814). Medina Sidonia escribe a Felipe II, una vez ha llegado el secretario Andrés de Alva, y  ha podido leer las cartas enviadas por el Rey. Tras informarle positivamente del estado de las cosas de la Armada y ya conocedor de las peticiones de Felipe II, escribe:

“A don Francisco de Bovadilla y a Diego Flores de Valdés meteré en mi galeón como Vuestra Majestad lo manda; y heme holgado que a V.M le parezca bien la intención que yo tenía cerca desto en cuanto a Diego Flóres, porque le tengo por marinero”.

 

Por fin el día 22/7 el duque sale con la Armada, formada por 145 navíos (128 de guerra, 10 carabelas y 7 falúas)  con 28.589 hombres en total. 13

 

 

5.2       Mientras en Flandes.

 

 Parma se encuentra en Brujas cuando Moresín regresa a los Países Bajos el 22/6. Le comenta que le entregará 6000 hombres y lo que es más importante, que el duque debe salir con su flota al encuentro de la Armada. Parma preocupado escribe al Rey de la necesidad de incrementar la cantidad de soldados a entregarle y lo que es mas importante, su flota no podrá hacerse a la mar hasta que la de España despeje el canal de enemigos. Todo ello preocupó al Rey y en una nota marginal escribió: “ Plega a  Dios que no haya algún embarazo en esto”. Nota 24 cap 8. 5364. Parma finalmente decidió enviar a Moresín al encuentro de la Armada para solventar dudas tan cruciales.

 

12/7 Parma despacha de nuevo a Moresín en busca de la armada, creyendo que esta se encuentra cerca de la costa de Flandes. 14

 

18/7. Parma impaciente escribe al Rey de no saber nada acerca de donde se encuentra la Armada, tan solo rumores que no da mucho crédito. 15

 

21/7. Farnesio recibe por carta real la noticia de la entrada de la armada en La Coruña.

 

 

Notas

Periodo V

1(BMO 5737)

2 (BMO 5381)

3 (BMO 5380)

4 (BMO 5375)

5 (BMO 5737)

6 (BMO 5576).

7 (BMO 5588)

8 (BMO 5591)

9 (BMO 5592)

10 (BMO 5611)

11 (BMO 5624)

12 (BMO 5647-5649)

13 (BMO Cap 19 Vol IV, BMO Nota 1 capt 6 Vol IV.)

14 (BMO Cap 8, Nota 27, 5797).

15 (BMO Cap 8, Nota 28, 5840).