SAN FELIPE.

 

Su protagonismo y destino final tras la batalla de Gravelines fue muy parecido al San Mateo.

 

Recibió socorro de la urca Doncella, embarcando 300 hombres, como estuvo a punto de irse a pique por sobrepeso, la urca desatracó, quedando en el San Felipe entre 20 o 30 hombres. También  acudió en auxilio el navío Ascensión que rescató 18 hombres.

 

Previamente Toledo y sus acompañantes, entre ellos el médico Ancona habían abandonado su buque en una barquilla y desembarcó en la playa, trasladándose seguidamente a Nieuwpoort, presentándose al duque de Parma.

 

Justinus van Nassau se apoderó finalmente del San Felipe y lo llevó hacia Flessinga (Vlissingen), pero se hundió a la altura de Rammekens debido a su mal estado.

 

Supuestamente quedaban pocos hombres abordo cuando fueron capturados.

 

 

San Felipe