SAN MATEO.

 

 

Los tripulantes están  en el barco hasta el final, cuando son capturados por barcos holandeses tras la batalla de Gravelines, donde fue uno de los barcos que más se destacó y participó en la contienda, rodeados en varias ocasiones por más de 10 buques rivales. Fueron tomados prisioneros. Siendo los principales, Diego Pimentel, Juan de Velasco, los capitanes Juan de Toledo, Martín de Ávalos, Francisco Marqués y Alonso de Vargas. El galeón sería trasladado hacia Flesinga, isla de Walchem, donde se hundió.

 

Entre el San Mateo y el San Felipe arrestaron a 25 personas de calidad, conducidos a La Haya, mientras los soldados serían repartidos por diferentes ciudades.

 

Pimentel (1) fue llevado al castillo de Rodboud, en Medemblik. Otros prisioneros eran Muelenpoert, de Herentials de 17 años y William Olyckers con 20 años, natural de Luxemburgo.

 

 

 

San Mateo

 

(1) BMO, 6193.